México, en el lugar 63 en índice Global de Ciberseguridad

México se encuentra en el lugar 63 en ciberseguridad a nivel mundial y en el cuarto lugar de la región, reportó la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU).

De acuerdo con los datos del Índice Global de Ciberseguridad 2018, el país mejor protegido contra las amenazas cibernéticas es el Reino Unido, mientras que el último sitio le corresponde a las Maldivas, al ubicarse en el puesto 175.

La ITU realiza este estudio periódico con la finalidad de sensibilizar sobre la necesidad de proteger los datos de los cibernautas en el mundo desde 2017.

El examen que se realiza presta atención a cinco pilares: legal, técnico, organizativo, desarrollo de capacidades y cooperación, en función de ello se otorga una calificación a cada país miembro y se establece el ranking.

México se encuentra catalogado como un país con ciberseguridad media, lo que significa que la prevalencia en los ataques de los que es objeto se debe en parte a factores externos como la ubicación geográfica del país.

En el Índice Global resalta el hecho de que el 91 por ciento de los países miembros de la ITU cuentan con una legislación sobre ciberseguridad vigente, y en algunos casos como México ésta se encuentra en proceso de desarrollo y actualización.

 

Google quiere escuchar tus conversaciones con la nueva app de amplificación de sonidos

Múltiples implementaciones de tecnología que alguna vez existieron sólo en la ciencia ficción, hoy son comunes en millones de hogares. Según especialistas en servicios de ciberseguridad, un ejemplo claro son las aplicaciones que se activan con la voz, como Google Sound Amplifier, para Android. Esta herramienta cuenta con acceso a cualquier cosa que escucha el usuario, como programas de TV, pláticas entre amigos, música que escucha el usuario, etc.

Si bien algunos consideran que su uso es realmente útil para múltiples propósitos, usuarios menos confiados consideran que estas herramientas son auténticos caballos de Troya en términos de vigilancia en plena era digital.

Los desarrolladores afirman que el uso más común de esta app es para ayudar a las personas con discapacidades auditivas. Usando Sound Amplifier, las personas con dificultad para escuchar claramente podrán detectar sonidos que de otro modo no podrían sin que esto intervenga en su entorno, por lo que otras personas cercanas ni siquiera notarán su uso. Esta aplicación usa aprendizaje automático para clasificar millones de muestras de audio y adaptarse a las necesidades de cada usuario.

Acorde a los expertos en servicios de ciberseguridad, cuando un usuario conecta sus audífonos a un smartphone con Sound Amplifier puede personalizar las frecuencias para aumentar los sonidos emitidos por una fuente de audio determinada. En pocas palabras, la aplicación aumenta amplifica el sonido deseado y filtra el ruido de ambiente, con lo que se puede escuchar cómodamente una conversación en un entorno ruidoso.

A pesar de sus ventajas, expertos del Instituto Internacional de Seguridad Cibernética (IICS) consideran que los actores de amenazas podrían aprovecharse de esta app con fines maliciosos. Por ejemplo, una conversación privada puede ser escuchada fácilmente con esta herramienta, además, un atacante podría combinar el uso de esta app con técnicas de ingeniería social para robar las credenciales de inicio de sesión de un usuario desprevenido.

Por si no fuese suficiente, el uso de esta aplicación implica inconvenientes de privacidad. Especialistas en servicios de ciberseguridad afirman es un hecho demostrado que Google Sound Amplifier almacenará un registro de cada conversación del usuario que después será enviado a la nube. Por obvias razones, este es un asunto de privacidad realmente serio, similar a las violaciones de privacidad en las que incurren frecuentemente herramientas de software que se activan con la voz, como los asistentes de Google y Apple.

Problemas como este, aunque indeseables, al menos deben ayudar a recordarnos la necesidad de crear una Declaración de Derechos en Internet que proteja al usuario contra estos intentos de vigilancia sistemática. ¿Acaso no hemos librado ya muchas batallas para evitar esa clase de violaciones a nuestra privacidad?